Mostrando entradas con la etiqueta HEROÍNA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HEROÍNA. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de julio de 2014

Los expertos piden una unificación territorial en la prescripción de las terapias para la adicción a la heroína

El acceso a la buprenorfina/naloxona, única alternativa a la metadona disponible en España, no está unificado por comunidades autónomas y existen marcadas diferencias de prescripción. Los médicos que prescriben esta medicación muestran una elevada satisfacción con el producto.

Fuente original: www.medicina21.com  

Los médicos que atienden pacientes con adicción a opiáceos desconocen, con exactitud, la situación de la prescripción de buprenorfina/naloxona en la práctica clínica habitual de España. Este fármaco fue desarrollado como medicamento “huérfano" para tratar la adicción a opiáceos, y ha demostrado una adecuada eficacia y seguridad (2). Según Javier Álvarez, profesor de Farmacología de la Universidad de Valladolid, “disponemos de un número muy limitado de medicamentos" para el tratamiento de la adicción a opiáceos. Tradicionalmente la metadona ha sido el fármaco de elección, sin embargo no todos los pacientes responden adecuadamente a esta medicación (3). Por ello, “disponer de otra medicación, eficaz y segura, es útil en la práctica clínica habitual."

Por lo tanto, para conocer las condiciones de prescripción de la buprenorfina/naloxona, la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) ha realizado el estudio “Prescripción de buprenorfina/naloxona en la práctica clínica habitual por los médicos que atienden pacientes con dependencia de opiáceos" (1), presentado durante las XVI Jornadas Nacionales de Patología Dual, y coordinado por el profesor Javier Álvarez de la UVa, el doctor Carlos Roncero y el profesor Miguel Casas del Hospital Universitari Vall d’Hebrón, el doctor Néstor Szerman del Hospital G. Universitario Gregorio Marañón y el doctor Pablo Vega del Instituto de Adicciones de Madrid.

Dado que las condiciones de prescripción y dispensación de este medicamento difieren entre comunidades autónomas , éstas se clasificaron en el estudio en dos grupos, dependiendo del número de dispositivos a los que tenía que acudir el paciente para validar las recetas y adquirir el fármaco. El grupo 1, compuesto por comunidades autónomas donde los pacientes tienen que acudir a entre uno y tres dispositivos, y el grupo 2, compuesto por las comunidades autónomas donde el paciente ha de acudir a cuatro o más dispositivos diferentes antes de poder adquirir la medicación.

“El estudio ha resaltado las marcadas diferencias que existen entre los requisitos “adicionales" exigidos por las comunidades autónomas para la prescripción y dispensación de ésta medicación", según explica el doctor Javier Álvarez. “Los médicos de las autonomías del grupo 1 consideran que el proceso de prescripción es más adecuado que los profesionales del grupo 2", añade. Sin embargo, la mayoría, considera que el proceso de la prescripción y dispensación de la buprenorfina/naloxona en la práctica clínica habitual es complejo y claramente mejorable y que una simplificación del proceso haría que los pacientes aceptasen mejor la medicación.

En opinión del experto, el motivo por el que este proceso influye en que el paciente acepte el fármaco es que “aun cuando dentro de las políticas de salud las regulaciones en los procesos de prescripción y dispensación son necesarias y útiles, quizás en el caso de este medicamento podría pensarse que, tras varios años en el mercado internacional, en España están más dirigidos a “restringir" su prescripción y dispensación que a garantizar aspectos relativos a la seguridad y eficacia."

Por el contrario, añadie el profesor Álvarez, “no se observaron diferencias entre comunidades autónomas en relación a la valoración del medicamento puesto que los médicos muestran una elevada satisfacción con el producto."

El doctor Roncero concluye que “el acceso sencillo a los tratamientos farmacológicos por parte del paciente es básico para mejorar la evolución de la adicción. Además, el paciente dependiente de opiáceos está habitualmente polimedicado debido a la frecuente presencia de patología dual, por lo que es importante que todos los fármacos que recibe presenten pocas interacciones y, por tanto, sean de fácil acceso."

Para ampliar información sobre el estudio podéis hablar con el profesor Javier Álvarez. Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid. Teléfono: 983 423 077




viernes, 21 de febrero de 2014

6.000 nuevos enganchados a la heroína

Mató al actor Seymour Hoffman y también se cobra víctimas aquí. El «caballo» vuelve entre hombres de 30 y 50. Ya no se pinchan: la fuman o la esnifan con cocaína.

Paco Rego | Fuente original: elmundo.es | 10/02/2014

"Por los pulmones o por la nariz, ¿te vale así? No tengo para pico...", me ofrece el camello. Brown sugar. Heroína marrón. Un viaje, 10 euros. Nunca el caballo ha estado tan barato. Nadie se acordaba de él, pero ahí sigue, haciendo adictos al galope. Seymour Hoffman, Óscar por meterse en la piel de Truman Capote, le ha puesto rostro esta semana a su resurgir en Estados Unidos. Se quedó tieso en el baño tras el último colocón.

imagenEn España no ha habido un Hoffman que dé la alarma. Pero la heroína, que causó estragos en los años 70, 80 y parte de los 90, vuelve a correr por las calles.Según ha podido saber Crónica, tras consultar a varios especialistas en desintoxicación, el caballo vuelve a enganchar a nuevos consumidores, no va de retirada como se creía. Unos 6.000 españoles se habrían subido a él en los últimos tres años. No ya como los 90.000 enganchados que había en 2010, los clásicos adictos de aguja. Los nuevos no se pinchan: la esnifan o fuman mezclada con cocaína. Brown sugar. Sin pico.

«Hay un repunte silencioso del consumo, preocupante. Quienes nos dedicamos a esto lo sabemos bien», dice María José Raventós, terapeuta experimentada.

Los recién llegados, de entre 30 y 50 años de edad, distan bastante del yonqui de antaño, mal vestido, pálido y demacrado, que buscaba la vena para colocarse en cualquier esquina. «Hoy son abogados, profesores, gente del espectáculo..., que por un motivo u otro la vida se le ha torcido y ha empezado a coquetear con la droga», da pistas Raventós. Prefieren esnifarla o fumarla (lo que en el argot se llama chino). «Da igual», tercia Mercedes Rodríguez, directora general de Proyecto Hombre, que ya en 2011 había detectado un repunte del consumo de heroína. «El nivel de enganche es muy alto, como el del crack. Gente que ha empezado hace año y medio o dos y ya está en tratamiento».


Más de 7.000 kilos

El renacer del jaco lo pinta el aumento de incautaciones. El pasado diciembre se desmantelaba el primer laboratorio de heroína en España, 20 kilos en un chalé de Fuensaldaña, apenas 1.500 habitantes, en la provincia de Valladolid. Narcos turcos y gallegos al frente, entre ellos Yolanda Charlín, del poderoso clan galaico de los Charlines. Se veía venir. En 2011 fueron aprehendidos 412 kilos, un 76% más que el año anterior (233 kilogramos). Sumados los tres últimos años, los alijos incautados superan de largo los 700 kilos.

«Ahora, que seguimos en crisis, es el momento de la heroína. Pasa en épocas duras». El psiquiatra José Miguel Gaona sabe bien de qué habla. Lleva más de dos décadas tratando a todo tipo de toxicómanos en su clínica de Madrid. «Lo del actor Seymour Hoffman (46 años) no fue sólo el opiáceo», aclara, «ni se murió por una sobredosis. Lo más probable es que la hubiera mezclado con fentanilo, un narcótico 80 veces más potente que la morfina. Suele ocurrir».

A la heroína recurren como alternativa miles de estadounidenses adictos a los analgésicos que se ven privados de estos medicamentos, con un precio mucho mayor y un acceso más restringido. Allí no existe la cobertura médica y gratuita para todos como en España. Un frasco de fármacos opiáceos como el OxyContin o Vicodina, el calmante que utiliza el doctor House en la serie, que necesitan receta médica, son muy adictivos y se prescriben para dolores severos, cuesta unos 120 euros en EEUU, mientras que una dosis de heroína se puede conseguir en las calles por menos de seis. [En la actualidad, en el país americano hay en marcha ocho investigaciones, una de ellas estatal, encaminadas a la obtención de vacunas y nuevos fármacos contra la heroína].

Aquí, el retrato del consumidor español, más allá de que rehuye el pinchazo, viene marcado porque arrastra un historial de policonsumidor de drogas, sobre todo de cocaína.

«Efecto luna de miel»

El investigador Joan Carles Mach, que desde hace 10 años lleva a cabo en Granada un estudio pionero con heroína terapéutica aplicada a adictos, explica que los yonquis veteranos pasaban de fumar caballo a fumar heroína mezclada con coca, para que el efecto luna de miel de la primera fuera compensado por el excitante de la segunda.«Hoy es al revés», dice, «los que se inician en el consumo de heroína lo hacen desde la coca. Los cocainómanos comienzan a mezclar con heroína para rebajar el efecto excitante del polvo blanco».

Otras veces se trata de personas que nunca han sentido dependencia de ninguna droga. Es el caso de Pedro, 38 años, divorciado y padre de dos niñas menores. Esnifaba y fumaba caballo. Cuenta que se enganchó durante los cuatro años que ha estado desempleado. Pedro, analista informático, lleva un año y seis meses tratándose la adicción.

«No estoy curado», admite Pedro. Su ritmo de consumo era de tres días por semana. «Unos cuantos amigos míos están pasando por lo mismo que yo... Sale más barato meterse heroína que ir de copas, te hace olvidar las preocupaciones». Por ahí empezó todo. «Hubo veces que he tenido que esnifar para poder mantener el tipo cuando iba al parque a ver a mis niñas». ¿La has mezclado? «Alguna vez, pero me daba miedo, y mucho más la jeringuilla. El personal pasa de infectarse, de sangrar o de tentar la muerte, como le ha pasado al actor americano ese. Yo consumía la heroína sola. Resulta más higiénico y también más seguro» [Ninguna estadística recoge muertes por esnifar o fumarla].

Los terapeutas extienden su temor a cuatro o cinco años. Entonces, dicen, será cuando el aumento del consumo de heroína que se detecta en la actualidad enseñe su cara más negra. «Las estadísticas hoy no lo recogen, pero en las calles se está incubando una nueva generación de enganchados, nada de marginal, con familia y preparación, pero muchos terminarán en algún programa de desintoxicación o en el diván de un psicólogo», pronostica la enfermera María José Raventós.

Si muero de sobredosis salvaré 10 vidas

«Si uno de nosotros se muere por sobredosis, probablemente 10 personas que iban a hacerlo, no lo hagan». Fue la confesión de Philip Seymour Hoffman a su biógrafo y amigo Aaron Sorkin, guionista de El ala oeste de la Casa Blanca y la película La red social. «Quería decir que nuestras muertes serían noticia y eso, probablemente, asustaría a alguien límpio», dijo Sorkin antes de terminar confesando:«Los dos éramos adictos en recuperación». A Hoffman lo encontraron con la aguja aún colgando del brazo. Su muerte (tenía 46 años y tres hijos) ha puesto cara al repunte de la heroína en EEUU. De 135.000 adictos registrados en 2010 a 180.000 en 2013. Sólo en Nueva York, las muertes aumentaron un 84% entre 2010 y 2012. Hoffman había lidiado con las drogas en su juventud y, tras 23 años sin consumir, fue en ese último año del que hablan las estadísticas oficiales cuando volvió a recaer. Desde entonces iba a Narcóticos Anónimos.

lunes, 2 de abril de 2012

El consumo de heroína repunta

Puede que sólo sea una alarma temporal, pero el consumo de heroína, el mismo que en la década de los 80 causó verdaderos estragos entre los más jóvenes, vuelve a preocupar en Asturias. El último informe sobre toxicomanías elaborado por el Principado, el Estudes 2010, alerta sobre el repunte del consumo de heroína y aboga por vigilar este fenómeno «con especial atención».

http://www.elcomercio.es/v/20120324/asturias/consumo-heroina-repunta-20120324.html

miércoles, 28 de julio de 2010

Disminuye el uso de las jeringuillas para consumir droga en Europa


Entre 750.000 y un millón de personas consumen habitualmente drogas por vía parenteral (inyectada).

Fuente: elmundo.es/elmundosalud

En Europa, entre 750.000 y un millón de personas consumen drogas por vía parenteral (inyectada). El último informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) apunta a que el uso de sustancias tóxicas a través de jeringuillas está disminuyendo en la mayor parte de los países europeos o, al menos, permanece estable.

Esto significa que programas como "el intercambio de jeringuillas, pensados para reducir las lesiones relacionadas con la inyección (enfermedades infecciosas como el VIH), están llegando a muchas de las personas que lo necesitan", según desvelan los expertos que han elaborado el informe.

En total, 26 estados han remitido sus datos sobre los consumidores de drogas que ingresaron en centros de tratamiento en el año 2007. El 33% de estos pacientes admitía que utilizaban normalmente la vía parental para la droga principal. El porcentaje oscila entre el 2% en los Países Bajos y el 93% en Lituania.

Según el informe del Observatorio Europeo de las Drogas, el consumo de drogas inyectadas está muy relacionado con los opiáceos (la marihuana). Concretamente, el 45% de quienes empiezan a recibir tratamiento por esta adicción declara su administración por vía parenteral.

Entre los pacientes cuya droga princial es la cocaína, el 8% indica que suelen administrársela por vía parenteral. En los países (Finlandia, Suecia, República Checa y Eslovaquia) en los que los consumidores de anfetaminas suponen la mayoría de este tipo de pacientes, entre el 41% y el 83% de ellos informan que se las administran por vía parenteral.

Los datos de las personas que empezaron a recibir su primer tratamiento entre 2002 y 2007 indican que la tendencia a inyectarse disminuyó entre los consumidores de cocaína como droga principal y se estabilizó entre los que consumían anfetaminas.

Gracias a esta tendencia, en los estados miembros de la Unión Europea, las tasas de casos de infección por el VIH atribuida al consumo de drogas por vía parenteral permanecen más o menos estables y en niveles bajos, o en declive.

Informes como éste no sólo estiman la prevalencia y las tendendencia de esta práctica sino que valoran los esfuerzos que los países hacen para reducirla. Concretamente los distintos gobiernos europeos se han centrado en el tratamiento farmacológico, en particular la terapia de sustitución con opiáceos, que es la forma más eficaz de reducir el consumo por vía inyectada.

lunes, 5 de julio de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

España, segunda productora mundial de opio legal


Nuestro país es, tras Australia, el principal productor de opio legal. Hay unas 12.000 hectáreas cultivadas.

Fuente: elmundo.es
Autor: Lucía Martín



Cuando uno circula por las carreteras suele ver, desde la ventanilla del coche, extensiones de vides, olivos, invernaderos cubiertos de plástico... pero no se imagina que al borde de la ruta puedan crecer amapolas, y no las silvestres sino ésas otras tan famosas por ser las plantas de las que se obtiene el opio.

En el término municipal de Córdoba, en Puente Genil, en Écija (Sevilla), en Málaga, en las dos Castillas... se estima que unas 12.000 hectáreas de terreno en España están dedicadas al cultivo de adormidera ("Pavaer Somniferum Var. Nigrum"). No en vano, nuestro país es, por detrás de Australia, el segundo productor mundial de opio legal destinado a la fabricación de morfina, codeína, etc.

Las plantaciones no suelen salir en la tele, como pasa con las de Afganistán más mediáticas por ser consideradas ilegales. Y, sin embargo, esta planta lleva en nuestro país desde hace mucho tiempo: la primera autorización para la fabricación de alcaloides derivados del opio se otorgó en 1934 a Fábrica de Productos Químicos y Farmacéuticos Abelló.

A principios de los 70 se constituyó Alcaliber, la empresa que controla el mercado en España: desde la siembra y recolección de la planta hasta la elaboración de la materia prima que posteriormente, y controlada por el Ministerio de Sanidad, se envía a los laboratorios farmacéuticos.

"En los años 70 se generó un grave problema de abastecimiento de estupefacientes a nivel mundial por lo que Australia y España fueron requeridas para que se involucraran en el cultivo de adormidera y poder remediar así la escasez de estas materias", relata el documento facilitado por el Ministerio de Sanidad sobre la actividad de Alcaliber. Y así fue como nos subimos al carro del cultivo del que el Estado denomina opio legal�

La producción
Pero vayamos por partes: el opio y la paja de adormidera son las materias primas de las que se extraen alcaloides como la morfina, la tebaína y la codeína. Ambas materias vienen de la adormidera: el opio bruto es el látex que se obtiene al practicar incisiones en las cápsulas verdes de la planta y se considera paja de adormidera todas las partes de la planta después de cortada, salvo las semillas. La morfina, por ejemplo, es el alcaloide que predomina en la paja de adormidera. La codeína, presente en marcas como Termalgiu, Cod-Efferalgán o Dolomedil, es el alcaloide del opio más utilizado.

Alcaliber, sociedad anónima cuyo principal accionista es Juan Abelló, contrata la producción de la amapola a agricultores de las diferentes comunidades autónomas pero todo el proceso está sometido al control del Ministerio de Sanidad.

Quizás eso explique que cuando un periodista se dirige a la empresa para obtener información, ésta delega amablemente en el Ministerio: "Si ellos no nos autorizan, no podemos decir nada", comenta la secretaria del director general. "Nuestra actividad es muy delicada, por eso no facilitamos información, al fin y al cabo son estupefacientes, no se puede decir nada", explica en conversación telefónica José Antonio de la Puente, director general de la compañía.

La Administración, a través de los Ministerios de Sanidad e Interior, ejerce un estricto control en todo el proceso: los agricultores deben, por ejemplo, ser autorizados por ambos organismos para cultivar la amapola. Así mismo, tanto la fábrica de la compañía, localizada en Toledo, como los diferentes cultivos, pueden estar custodiados por la Guardia Civil y por la Policía Nacional, o al menos, eso dice la compañía en su página web.

De la Puente ni confirma ni desmiente lo de la protección y tampoco comunica la ubicación de las plantaciones. Desde el departamento de prensa de Sanidad las respuestas son igual de lacónicas: "Las cuestiones que planteas no se pueden concretar por cuestiones de seguridad y prudencia", responden.

El mayor accionista de la compañía es Torreal, en manos de Juan Abelló. Alcaliber emplea en la actualidad a más de cien personas y cuenta con dos almacenes, en Carmona y Albacete. La compañía tuvo unas ventas que superaron los 39 millones de euros en 2008, con un beneficio de siete millones de euros. Y todo indica que sus números seguirán creciendo ya que, según Sanidad, la demanda de alcaloides naturales provenientes de la adormidera es alta, tendencia que se ha mantenido en los últimos 20 años.

La variedad cultivada en España, la "nigrum", la hace difícilmente utilizable para fines ilegales, al contrario de lo que sucede con la de Afganistán, ya que la extracción de la morfina u otros alcaloides de la "nigrum" ha de hacerse siguiendo tratamientos industriales.

Lista de esperaUn intruso que accediera a las plantaciones lo tendría difícil para obtener algo más que una simple infusión. "Algunos hippies alguna vez se han colado en las plantaciones en la época de floración para llevarse la savia, pero esto lo más que puede provocar son diarreas, vómitos y malestar general", explica Ignacio Cañaveral, ingeniero agrónomo que en su día fundó Agrogesa, empresa subcontratada por Alcaliber para, entre otras responsabilidades, detectar localizaciones idóneas para sembrar.

"La adormidera florece en primavera, según las regiones y al sur, por ejemplo, se recoge en junio", comenta. "Es un cultivo elitista porque hay una limitación de superficie y además es un producto de alto valor añadido", detalla Cañaveral.

¿Cuánto se lleva el agricultor por tenerla en su finca? "Sus beneficios son equiparables al resto de cultivos de la zona, quizás algo más atractivo por su peculiaridad y por las facilidades que la empresa ofrece a los agricultores a lo largo de la campaña agrícola: desde luego, no está mal pagado, me consta que en su día había lista de espera para poder sembrarla", dice.

La amapola crece fundamentalmente en lo que se conoce como tierras de retirada (las superficies que la Política Agracia Común, PAC, obliga a dejar fuera de la producción habitual). El cultivo de opio es doblemente atractivo porque el agricultor, aparte de lo que cobra por él, percibe la subvención de la PAC por las tierras de retirada. A todas luces, un negocio redondo que cuenta con la bendición del Estado.

viernes, 28 de agosto de 2009

"Inyecciones de heroína" para tratar la adicción a los opiáceos


Un 15%-25% de los heroinómanos no responde a la metadona. Una inyección de heroína podría tener la solución.
Fuente: elmundo.es/elmundosalud Autor: Patricia Matey


El tratamiento de mantenimiento con metadona puede hacer que los pacientes que son dependientes de heroína permanezcan en los programas de tratamiento y reduzcan el consumo de drogas. Sin embargo, no es eficaz en todos los adictos y entre un 15% y 25% de ellos no responde al tratamiento.
Para ellos, y de la mano de un grupo de científicos estadounidenses y canadienses, llegan las "buenas nuevas". Un estudio confirma que las inyecciones del principio activo de la heroína (diacetilmorfina) ayudan a mantener en tratamiento a algunos de los "enganchados" a esta sustancia, además de alejarlos de las drogas y de los actos delictivos.
No es la primera vez que se constata la eficacia de proporcionar heroína a los dependientes de ella. España ha sido uno de los países pioneros en demostrarlo. Así, en 2003, un equipo de la Escuela Andaluza de Salud Pública comenzó a suministrar heroína a un grupo de heroinómanos y comparó sus efectos con los de la metadona en otro grupo de enfermos. El ensayo, uno de los primeros del mundo, se realizó con pacientes que habían fracasado en terapias de deshabituación con la terapia clásica. Los datos, publicados en "Journal of Abuse of Treatment" mostraron una menor tasa de delincuencia y una mejoría de la situación social de los participantes.
Ahora, la nueva investigación, publicada en el último "The New England Journal of Medicine" y liderada por Eugenia Oviedo-Joekes, de la Universidad British Columbia en Vancouver (Canadá), se ha llevado a cabo con 226 adictosque cumplían los siguientes requisitos: tener más de 25 años, inyectarse heroína a diario durante una media de cinco y no haber cambiado de residencia en los últimos 12 meses. "Los participantes habían tenido como mínimo dos tratamientos previos contra la adicción a la heroína y un intento al menos de mantenimiento con metadona. No obstante, no podían haber estado en terapia los seis meses previos a iniciarse el ensayo", aclaran los autores.
El principio activo de la droga
Mientras que 111 de ellos fueron designados a recibir metadona oral, a otros 115 se les administraron "inyecciones de heroína" con una dosis máxima de 1.000 miligramos diarios. "Otro pequeño grupo (25) fue asignado a recibir inyecciones de hidromorfina, un derivado sintético de la morfina", agregan.
Los científicos evaluaron a los participantes a los tres, seis, nueve y 12 meses de iniciarse el ensayo. Los datos revelan que un 87% de los pacientes del grupo que recibió las inyecciones se mantuvo en terapia en comparación con el 54% de los del grupo de metadona. Además, un 67% de los miembros del primer grupo abandonó el consumo de drogas en comparación con el 47% de los del segundo. En el caso de los que recibieron la hidromorfina, los datos [logrados con pruebas de orina] demuestran que ninguno había seguido el tratamiento.
Más datos positivos y favorables a las inyecciones de diacetilmorfina hacen referencia a que "aunque los enfermos de ambos grupos [heroína y metadona] mejoraron en otras variables que fueron evaluadas, lo cierto es que los que recibieron las inyecciones prosperaron más en su estatus médico y psiquiátrico, en su situación laboral y en las relaciones familiares y sociales".
La metadona, según los investigadores, debe ser el tratamiento de primera opción para la mayoría de los pacientes. Pero hay un subgrupo que no se beneficia de esta terapia y en los que las inyecciones se muestran eficaces y seguras como tratamiento coadyuvante para que estos pacientes más graves no permanezcan al margen del sistema sanitario.
Insisten, no obstante, en que dada posible existencia de efectos secundarios asociados a la terapia (en el estudio se produjeron 10 casos de sobredosis y seis de ataques epilépticos) se debería administrar en centros médicos.

lunes, 27 de julio de 2009

Repunte del consumo de heroína en los jóvenes españoles


El 23% asegura poder conseguirla en un plazo de 24 horas.
Fuente: JANO.es


La Sociedad Española de Toxicomanías (SET), reconoce, en palabras de su presidente, Dr. José Pérez de los Cobos, “estar preocupada” porque el 0,6% de los jóvenes españoles reconozcan haber probado la heroína en los últimos 30 días, según la última Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes), relativa a 2008. Una cifra, por tanto, superior a la del 0,5% del año 2006.
Un dato, resalta del Dr. Pérez Cobos, “indudablemente merecedor de gran preocupación”, pues la adicción asociada al consumo de heroína es “la más grave que podemos ver en nuestro medio” dado que conlleva un grado de politoxicomanía mayor y repercute más seriamente en todas las áreas de funcionamiento personal, tanto físico como psicológico, social, económico y laboral.
Es más; “sabemos a ciencia cierta que, cuanto antes se inicia una adicción en la vida, más grave y duradera será la misma. Todo ello es suficiente como para estar preocupado aunque los incrementos absolutos de prevalencia sean bajos”, recalca el Dr. Cobos, quien a su vez advierte de que la adicción a la heroína “está lejos de desaparecer”, por lo que, como en otros consumos, “no hay que perderles la cara”.
Además, según la encuesta Estudes 2008, 23% de los jóvenes españoles aseguran que podrían conseguir heroína en 24 horas, casi el mismo porcentaje de chicos que puede conseguir anfetaminas y algunos menos de los que dicen que podrían conseguir cocaína (30%).
Según el presidente de la SET, “es muy importante reducir la demanda de consumo de drogas y, por otro lado, reducir la oferta para que mejore la situación actual hay que trabajar paralelamente reduciendo tanto el consumo como el tráfico”.
Unos 28 millones de personas en el mundo padecen una fuerte dependencia física y psicológica de las drogas, de los que cerca de 18 son consumidores de opiáceos y cocaína, según datos de la Asamblea General de Naciones Unidas, que el pasado 26 de junio decidió fijar este día como el Día Mundial de Lucha Contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas, para aumentar la concienciación frente a las drogas, cuyas cifras de penetración siguen siendo ciertamente elevadas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Los nuevos adictos a la heroína han descendido un 95% en 30 años


De los 190 por cada 100.000 habitantes de 1980 se ha pasado a 8 por cada 100.000.
Fuente: JANO.es


De acuerdo con las conclusiones de un estudio llevado a cabo por investigadores del grupo de Epidemiología de las Drogas de Abuso del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-Hospital del Mar) y en el que han colaborado la Universitat de Barcelona (UB) y el Observatorio Español Sobre Drogas, el número de personas que se inician en el consumo de heroína en España es un 95% inferior respecto a los que lo hacían entre los años 1979 y 1982, cuando el índice de adictos llegó a su máximo entre los ciudadanos de 15 a 44 años.
En el año 1980, 190 de cada 100.000 habitantes se iniciaban en el consumo de esta sustancia, una tasa que en 2005 se había reducido a 8 por cada 100.000 ciudadanos, siendo la adicción cinco veces más frecuente, de media, en hombres que en mujeres.
Asimismo, el estudio, publicado en el número de febrero de la revista Addiction, también muestra la evolución de la incidencia del consumo de la heroína en España desde 1971 a 2005, a través del análisis de datos de 167.753 personas adictas a esta sustancia. Según la misma, la tendencia cambió a finales de la década de los ochenta, cuando la administración inyectada se fue sustituyendo por la inhalada, principalmente por el riesgo de contagio de VIH e infecciones por hepatitis C. Entonces, la edad media de iniciación era de 21 años y la de tratamiento de 28.
La Dra. Antonia Domingo, coordinadora del estudio, señaló que esta tendencia también es consecuencia de la aparición de otras sustancias consideradas de “menos riesgo” por la sociedad, como la cocaína y el éxtasis, así como por las consecuencias de la aparición de casos de Sida.
La tendencia a la baja se ha estabilizado en los últimos años y, después de alcanzar las cotas máximas de consumo a principios de los años noventa, con más de 150.000 consumidores, los investigadores alertan de la necesidad de estudiar la evolución de otras drogas ante los cambios de hábitos de consumo.

lunes, 4 de agosto de 2008

La heroína fumada reaparece en España


Tras una década de consumo descendente, la heroína reaparece en el país y su presencia, cada vez mayor, empieza a preocupar a los expertos.



Fue la responsable de la mayoría de los problemas graves por drogas ilegales en España durante 30 años, hasta que a mediados de los 90 los ciudadanos se dieron cuenta de sus estragos y la abandonaron. Pero ahora, tras una década de consumo descendente, la heroína reaparece en el país y su presencia, cada vez mayor, empieza a preocupar a los expertos.


La tendencia al alza en el consumo de la heroína es uno de los datos que recoge el Informe del Observatorio Español sobre Drogas 2007. "Hemos observado un ligero aumento del consumo de esta droga. No es muy significativo, pero es una señal para que estemos atentos por si continúa este ritmo ascendente, porque parece que ya hemos olvidado los problemas que conllevaba y que tuvo mucha culpa en la propagación del VIH", ha reconocido durante la presentación del documento Carmen Moya, delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.


La proporción de estudiantes de 14 a 18 años que han probado la heroína ha pasado del 0,7% en 2004 al 1% en 2006. Eso sí, la forma de consumo se renueva y las jeringuillas están quedando anticuadas. La inyección ha sido sustituida por la vía pulmonar, es decir, por fumar chinos.
Al contrario de lo que sucede con la heroína, el consumo de cocaína y cannabis sigue una tendencia inversa y se está estabilizando e, incluso, ha comenzado a descender tras 10 años de aumento progresivo. También desciende el uso de tabaco, sobre todo entre los hombres de 35 a 64 años, y el de alcohol –aunque el número de borracheras esporádicas se incrementa-.


En cuanto a la mortalidad directamente relacionada con drogas ilegales, el informe detecta un descenso aunque destaca que la cifra sigue siendo alta, con 237 fallecidos en 2005. Asimismo, algunos se han salvado de un triste final gracias a la actuación de los servicios de Urgencias de los hospitales. En este sentido, el 63,4% de los casos que acuden a urgencias por drogas ha sido por consumo de cocaína, seguido por el cannabis (27,9%) y la heroína (24,8%)

El cannabis y sus consecuencias

Junto al informe anual, Carmen Moya ha presentado también los resultados del primer estudio sobre el uso problemático del cannabis en España, elaborado con el Observatorio Europeo de Drogas. Este trabajo pionero pone de manifiesto que "el 2,2% de los adolescentes de entre 14 y 18 años presenta un consumo problemático de cannabis, definido como aquel que genera consecuencias negativas para la salud o a nivel social, para el propio consumidor y para su entorno".


Aunque se ha estabilizado su consumo, un 20,1% de los menores reconoce haberla tomado en los últimos 30 días. Tras el alcohol y el tabaco, el cannabis es la droga que más se usa, incluso a diario.
"El consumo de esta sustancia provoca problemas en la esfera personal y en el bienestar y la salud de la comunidad. Su ingesta en el periodo académico se relaciona con peores notas, menor satisfacción, actitudes negativas hacia la escuela, pobre rendimiento escolar y mayor tasa de abandono de los estudios", ha indicado Moya, que señala que esto ya le ocurre a 49.000 menores, con una edad media de 15,9 años.
Aunque en España el consumo de cannabis es experimental u ocasional, 4.426 personas, en su mayoría jóvenes, demandaron en 2007 tratamiento por primera vez en la vida por problemas relacionados con el abuso de esta sustancia. "El cannabis forma parte del estilo de vida de muchos jóvenes, está asociado al ocio y se banalizan sus problemas", confirma la delegada del Plan Nacional sobre drogas, que insiste en la importancia del diagnóstico precoz.


Nuevo consumidor en el país de la cerveza Según Moya, el perfil del consumidor de drogas ha cambiado. De la imagen de un tipo solitario y marginal se ha pasado a un individuo más joven, que es policonsumidor, ya que casi siempre acompaña la ingesta de drogas ilegales con alcohol o tabaco, que tiene poca percepción del riesgo y que consume para divertirse.


Por sustancias, un 37% de los varones y un 28,6% de las mujeres de entre 15 y 64 años fuman a diario. En cuanto al alcohol, la mayoría de los ciudadanos consume bebidas alcohólicas habitual o esporádicamente. El consumo, sobre todo el de los jóvenes, se concentra en el fin de semana y la cerveza es el líquido preferido, seguido del vino. El 45,6% de los estudiantes ha reconocido emborracharse durante el último año. De hecho, el consumo de cinco o seis cañas o copas en fin de semana no se ve como un comportamiento peligroso.
En cuanto a las conductas consideradas de más riesgo son el consumo habitual de heroína, alucinógenos, cocaína y éxtasis.
Las únicas sustancias que consumen más las mujeres que los hombres son los tranquilizantes y somníferos.

martes, 1 de julio de 2008

Los nuevos yonquis


El perfil del consumidor reciente de heroína está alejado de la marginalidad: travellers, emigrantes, malditos y farloperos de subidón son los heroinómanos de última hornada.


Travellers, emigrantes, malditos y farloperos de subidón son los heroinómanos de última hornada. Alejados del estereotipo de los históricos consumidores, presentan rasgos que en ocasiones nada tienen que ver con los de los yonquis de los ochenta: se inician más tarde en el vicio, su formación es mayor, rehúyen el pico y optan por el chino como pasaporte hacia el malditismo.


"Se trata de jóvenes con un nivel de instrucción alto que no tienen relación con el prototipo del heroinómano clásico. Se autodenominan travellers [transeúntes] y tienen una apariencia punk y okupa. Los puedes ver haciendo malabares en Granada y después en Las Ramblas", explica la especialista en drogodependencias María Teresa Brugal.

"El consumo de drogas es una parte más de su estilo de vida y lo prueban todo, aunque suponen un tanto por ciento muy pequeño sobre el total de heroinómanos", añade esta experta de la Agència de Salut Pública de Barcelona, quien señala otro nuevo grupo de adictos.
"Inmigrantes del Este que no se drogaban en su país y se han iniciado en el consumo, a una edad más tardía que los heroinómanos autóctonos, durante el proceso migratorio". Eusebio Megías, director técnico de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), prefiere hablar en cambio de personas con variables de riesgo y no de colectivos concretos.
"Es gente con dificultades graves de integración, que viene de contextos donde no se ha vivido la crisis de la heroína, por lo que tienen una mirada más ingenua hacia el caballo. Pero no es una tendencia que se haya manifestado de forma clara en análisis estadísticos", advierte Mejías.
El camino hacia la heroína ha sido sembrado, en este caso, de marginalidad social, circunstancias personales deficitarias, desarraigo y aislamiento ante una cultura diferente.
"Y con una ausencia de esa imagen tópica y ese impacto tan dramático que dejó la heroína en nuestro país", concluye el director técnico de la FAD.


Más que yonquis, politoxicómanos
La delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, también es prudente a la hora de vincular a inmigrantes y nómadas con el consumo de heroína: "Puede ser la experiencia de algún centro de acogida o ciudad concreta, pero no lo generalizaría. Hay que tener en cuenta que es la sustancia más cara y, si alguien se inicia en un consumo por problemas laborales o de desarraigo, lo más lógico es que vaya a las drogas más asequibles".
Los expertos coinciden en señalar que el yonqui, hoy en día, es politoxicómano. "El problema del nuevo consumidor es que tiende al policonsumo. Como un adicto no mide los riesgos, se dan casos de personas que abusan de la cocaína y recurren a la heroína para bajar el subidón", reconoce Lino F. Salas, responsable de comunicación de Proyecto Hombre.
Aunque en sus programas hay entre un 5 y un 8% de inmigrantes, Salas asegura que los consumidores de su centro no proceden sólo de un entorno marginal, sino que hay personas de todas las edades, orígenes y condiciones económicas. "Esto refleja que la drogadicción puede afectar a cualquiera".


Jugar a ser un maldito
Eusebio Megías habla de un cuarto perfil de heroinómano. "Al igual que la imagen degradada y estigmatizada del yonqui puede echar atrás a muchos consumidores, algunos se sienten atraídos por el lado oscuro. Cualquier actividad marginal siempre atrae a un grupo pequeño de gente que quiere jugar al malditismo", señala.
"Son personas de un nivel sociocultural más alto que quiere jugar un poco al canalla y experimentar con los extremos y los límites. Pero es anecdótico y no tiene importancia desde el punto de vista epidemiológico, porque la gran población es la residual", deja claro el director técnico de la FAD, quien aclara que los consumidores ahora prefieren inhalar o fumar la heroína que inyectársela.
Un hábito propio del viejo heroinómano, bocetado por Brugal: "El autóctono es una persona mayor, de 40 años para arriba, que vive con su familia y que se inició alrededor de los 20 años debido a su entorno. Personas con estudios primarios y un gran fracaso escolar, en paro, politoxicómanos y muy depauperados tras muchos años de consumo. Así, la prevalencia de hepatitis C es del 80%, la de hepatitis B, del 15-18% y la del VIH, del 20%".

miércoles, 4 de junio de 2008

Un «ligero aumento» en el consumo de esta droga entre los estudiantes de Secundaria


La vuelta de la heroína comienza a notarse también en las aulas. Lejos del alarmismo (el porcentaje es aún pequeño), en 2006 se apreció un «ligero aumento» del consumo de «caballo» entre los estudiantes de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), que los expertos miran con atención y cautela.
Ésta es una de las consecuencias del último informe de la encuesta estatal sobre el uso de drogas en estudiantes de enseñanzas secundarias, elaborado por la Delegación del Gobierno para el plan nacional sobre drogas, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo.
Según este informe, en 2006 -últimos datos cotejados- un 1 por ciento de los estudiantes de Secundaria, con edades entre los 14 y los 18 años, había consumido heroína alguna vez en la vida. En 1994, este porcentaje era del 0,5 por ciento.
La edad media de inicio en el consumo se situó en los 14,6 años, según el informe. El consumo de los chicos es muy superior al de las chicas: 1,5 por ciento frente a 0,5. Además, la percepción del riesgo que conlleva consumir de forma habitual esta sustancia ha disminuido, aunque en proporción muy pequeña, del 98,4 por ciento al 98,1.
Las drogas más consumidas por los estudiantes son, por este orden, el alcohol, el tabaco y el hachís. Un 79,6 por ciento ha consumido bebidas alcohólicas alguna vez en la vida, un 46,1 por ciento tabaco y un 36,2 el cannabis.
En cuanto a la cocaína, el 5,7 por ciento reconoce que la ha consumido en algún momento. Algo más, un 7,6, declaró tomar o haber tomado hipnosedantes (tranquilizantes y pastillas para dormir, sin receta médica).
Esta encuesta se realizó entre 13.556 estudiantes de sexo femenino y entre 12.598 alumnos varones.